Si le gusta el reconocimiento, fomentar excentricidades como una enorme oficina y una jerarquía interminable de personas que hace cada vez más difícil su accesibilidad, exhibirse para presumir sus alcances, entonces su personal también lo imitará, vivirá de apariencias en lugar de ser real y preocuparse más por el enriquecimiento ético, moral y profesional.
Si es de las personas que obtienen todo a través de coimas, maquillaje de balances y demás recursos de izquierda o si es de los que piensa “no importa el medio sino el fin” entonces la compañía reflejará ser engañosa
Si la arrogancia triunfa sobre la táctica entonces muchas cosas está haciendo mal. Si por lo menos cumple con cuatro de estas características lo que usted refleja de su empresa es malo y por tanto debe cambiarlo.
Corregir esto parece poco relevante a la hora de buscar una mejor rentabilidad pero cuando los clientes tienen este concepto sobre usted cambian de proveedor pues a nadie le gusta sentirse inseguro (hacer trato con personas sin principios no es una opción).
Los ingresos de la compañía no incrementarán por el contrario bajaran si no hace algo al respecto.
La transparencia es una virtud que otorga credibilidad y fomenta la confianza y eso no se puede comprar, surge de la perspectiva de los clientes sobre usted y por tanto de su empresa.
En comercio exterior esto es clave, nadie le confía su mercancía a quien está inmerso en fraudes.
Todos tenemos derecho a equivocarnos; si ya identifico su error. ¿Qué hará para cambiarlo?
MJ

Sánchez, DSR. (2017). Respositorio WordPress [Imagen]. Recuperado de https://lideragoradotnet.files.wordpress.com/
