Razones para amar a la Virgen María


Madre de Dios. Aquella razón debería bastar; incluso para tener una gran devoción por ella, pero como nuestra soberbia nos lleva a necesitar más razones para creer, confiar y todavía más grave amarla. Dios a través de la Biblia, sus Santos, apariciones, milagros y testimonios nos da innumerables razones para reconocer su papel en el mundo y en el cielo.

Nos dio un Salvador. Recordemos que Dios nos amo tanto desde el principio que nos dio absoluta libertad, tanta que el respeta incluso si no lo queremos en nuestra vida, por tanto trabaja a través de nuestra voluntad y ella dijo . ¿Y por qué debe ser inmenso nuestro agradecimiento? Porque la redención de la humanidad dependía del sí de la Virgen María y ella a pesar de la incertidumbre acepto con humildad diciendo “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según su palabra” (Lucas 1, 26-38)

La perdición de la humanidad vino por la desobediencia de una mujer. Eva y por la obediencia de una mujer vino la salvación. María. El fruto de Eva fue el pecado pero el fruto bendito de la Virgen María es Jesús. Nuestro único Salvador y Redentor.

Si es por medio de Jesús que vamos al Padre porque no iríamos a Jesús a través de la Virgen María; su madre. Por ella vino y a través de ella iremos a él.

La Santísima Trinidad con la Virgen María

  • Hija predilecta de Dios “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo” (La anunciación) “¡Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!” (Exclamación de su prima Santa Isabel)
  • Madre de Dios y madre nuestra. Nuestro Señor Jesucristo clavado en la cruz a pesar de su dolorosa agonía tuvo la fuerza y el amor de darnos a su madre “Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo Ahí tienes a tu madre” (Juan, 19, 26-27)
  • Esposa del Espíritu Santo. “Se desposo con la Virgen María para encarnar a nuestro Señor Jesucristo y confió en ella sus dones inefables y la escogió para ser la dispensadora de todo cuanto El posee: de tal forma que ella distribuye a quien quiere, tanto cuanto quiere, como Ella quiere y cuando quiere, todos sus dones y Gracias y no se da a los hombres ningún don celeste que no haya pasado por sus manos virginales, pues tal ha sido la Voluntad de Dios, quien quiere que tengamos todo por Maria, ya que asi será enriquecida, ensalzada y honrada del Altísimo, la que se empobreció, humillo y oculto hasta el fondo de la nada, por su profunda humildad durante toda su vida. Estos son los sentimientos de la iglesia y de los Santos Padres.”

Intercesora por excelencia. “Bodas de Caná” (Juan 2,1-12)

El primer milagro de Jesús fue por intersección de la Virgen María. Jesús siendo Dios y no habiendo llegado su hora concedió a su Madre el primer milagro. Ella le dijo “No tienen vino”. (Un ruego silencioso por los hombres) nuestro Señor responde “Qué quieres de mí, mujer? Aún no ha llegado mi hora” pero Ella confiadamente encargo a los sirvientes hacer lo que Él diga. La escritura nos demuestra que Dios Hijo no le niega nada a su Santa Madre así también Dios Padre no le niega nada a su hija y Dios Espíritu Santo no le niega nada a su amadísima esposa”. (Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen de San Luis Maria Griñon de Monfort)

Por eso y más María es el camino mas seguro para llegar a Jesús.

Corredentora.

“No debe entenderse como una equiparación con Cristo, único Redentor, ya que ella también fue redimida sino por una cooperación indirecta por cuanto puso voluntariamente toda su vida al servicio del Redentor, padeciendo y ofreciéndose con Él al pie de la Cruz, pero sin corresponderle el título de Sacerdote, exclusivo de Cristo”. (cfr. Vat. li, LG, 60)

Pese a una gran revelación profética sobre el sufrimiento que acontecería ella continuo asumiendo la voluntad de Dios. “Una espada te atravesará el alma” (Lucas 2, 33-35)

Quienes no la reconocen como madre sostienen que solo fue una escogida para que nazca el hijo de Dios argumentando que nuestro Señor Jesús se refería a ella como “mujer”. Acerca de esto San Luis María de Monfort dijo “María es la madre admirable del hijo, quien se complació en humillarla, favoreciendo su humildad, tratándola con el nombre de mujer “mulier”, como a una extraña, aunque en su corazón la estimara y amase más que a todos los ángeles y los hombres”. (Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen de San Luis Maria Griñon de Monfort)

Como si el hijo de Dios no necesitara un inmaculado vientre para ser encarnado. “Madre concebida sin pecado original” deducible de (Hebreos 4, 14-15) por tanto la mujer que lo engendraría no podía ser pecadora.

A nosotros Dios nos libro del pecado original después de nacer a través del bautismo gracias a nuestro Señor Jesucristo sin embargo Ella fue preservada del pecado original desde su concepción. Su Inmaculada Concepción siempre fue parte del plan de Dios

La Virgen María no fue semejante a un vientre de alquiler. Sabemos que Dios es fiel a quienes le honran, ¿Por qué no habría de conceder gracias privilegiadas a su Santísima hija?

San Maximiliano Kolbe dijo “Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Virgen María. Jamás podrás amarla más que Jesús” y a las personas que la odian debemos recordarles que nunca la van a odiar mas que el diablo, pues su sola presencia lo humilla porque ella a pesar de su condición de humana nunca peco y acepto con humildad la voluntad de Dios y él siendo de condición angélica (superior) fue soberbio ante la voluntad del Padre que lo desterró por su rebelión contra Él luego de revelarle a todos los Ángeles que su Santísimo Hijo encarnaría en una humana y ella por tanto se convertiría en su reina y Luzbel dijo “No serviré”. Por eso y más el diablo huye de las almas humildes, él nunca lo fue.

Enemiga del diablo (Génesis 3, 15)

La enemistad entre la serpiente y la mujer es una promesa de salvación que vendría de la simiente de la mujer que significa los hijos de Eva, el linaje que vendría de la descendencia de Adan y Eva. Satanás quiere destruir a la simiente de la mujer ya que de la simiente de la mujer vendría un Salvador. 

“Una enemistad irreconciliable que aumentará hasta el fin entre María su digna Madre y el diablo; entre los hijos y servidores de la Santísima Virgen y secuaces de lucifer. Dios le dio a la Virgen María la capacidad para descubrir la malicia de esta antigua serpiente, tanta fuerza para vencer, aterrar y aplastar a este orgulloso impío, que éste la teme, no sólo más que a todos los Angeles y hombres, sino en cierto sentido mas que al propio Dios. Esto no propiamente porque la ira, el odio y el poder de Dios no sean infinitamente mas grandes que los de la Santísima Virgen, ya que sus perfecciones son limitadas, sino, porque satán siendo orgulloso sufre infinitamente más en ser vencido y castigado por una pequeña y humilde sierva de Dios y su humildad lo humilla más que el poder divino” Terror que es confesado por la boca de posesos. (Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen de San Luis Maria Griñon de Monfort)

Para culminar unas citas de sus devotos Santos acerca de ella.

“¿Como? Es que no sabes que las gracias las consigue la Virgen María”. (San Padre Pío)

“No eres mas Santo porque no eres mas devoto de la virgen María”. (San Bernardo de Claraval)

“A quien Dios quiere hacer muy Santo lo hace muy devoto de la Virgen Maria”. (San Luis Maria Griñon de Monfort)

“Me gustaría tener una voz tan fuerte para invitar a los pecadores de todo el mundo a amar a Nuestra Señora. Ella es el océano que debemos cruzar para llegar a Jesús” (San Padre Pío).

 “María fue bienaventurada, porque, antes de dar a luz a su maestro, lo llevó en su seno”. (San Agustín de Hipona)

“Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre” (San Juan Pablo II).

“La devoción y el amor a María Santísima es una gran protección y un arma poderosa contra las asechanzas del demonio”. (San Juan Bosco)

“El nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María; lo que ató la virgen Eva por la incredulidad, la virgen María lo desató por la fe”. (San Ireneo)

“Cuando se pasa ante una imagen de la Virgen hay que decir: Te saludo, María. Saluda a Jesús de mi parte” (San Padre Pío).

“Quien no tenga a María por Madre, tampoco tiene a Dios por Padre” (Luis María Grignion de Montfort) 

Madre de Dios, ruega por nosotros. Cantemos con alegría Dijiste Sí de Anunciación y Luispo ♫♪♩


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