LA PASIÓN


El te amo más grande de la historia fue declarado en una cruz hacia nosotros.

El solo significado de pasión ya nos revela mucho de su sentir. Pasión es una emoción intensa, un sentimiento muy fuerte que expresa entusiasmo y deseo pero nuestro Señor Jesús aun no nos conocía y ya nos amaba a pesar de revelarse para el los aberrantes siguientes actos de la humanidad (huerto de Getsemaní donde sudo sangre al saberlo) continuo amándonos deseando para nosotros la salvación; su sacrificio.

Dios nos demostró que pasión es también un sufrimiento profundo para un bien mayor. Su origen Deriva del latín passio-onis que significa “sufrir”, que a su vez es de la familia ligada al verbo patior “padecer” y de raíz etimológica en común con “paciencia”. (Enciclopedia Significados, 24 de enero de 2024)

No es correcto comparar nuestras experiencias dolorosas con el acto mas sublime, la mayor obra de Dios, el amor elevado a su máxima expresión debemos entonces; confiar en su voluntad sin dejar de orar y concluir que es parte de sus infinitos misterios y como dijo el Papa Francisco: “Quien lo quiere todo claro y seguro pretende dominar la trascendencia de Dios

Pocas veces meditamos el dolor de Dios por permitir que su hijo al que vio nacer y crecer hasta convertirse en hombre padeciera la mayor humillación y crueldad hecha por los impuros, soberbios y viles de nosotros. ¿Entonces porque Dios quiso que su hijo padezca? Nunca quiso pero ante el pecado original Dios se enfrento con dos sentimientos: misericordia y justicia por tanto permitió que la historia de la humanidad continúe pero cerró las puertas del cielo sin embargo pudiendo mas el amor, encarno a su hijo; el único con méritos infinitos para reparar una ofensa infinita y así la misericordia y la justicia se abracen y las puertas del cielo quedaron abiertas.

Solo Dios de sabiduría infinita y justicia implacable llegaría a resolver el equilibrio perfecto entre misericordia y justicia divina para tener como resultado La Redención que nos dio la oportunidad de alcanzar un estado diferente llegando al reino de Dios.

Nuestro Señor Jesús sufrió por nosotros para reparar nuestros pecados de la forma mas dolorosa para la gloria de Dios porque su abnegado amor fue mas grande que nuestra miseria.

“Presentado como trofeo de sus venganzas a Caifás quien ansioso de tenerle en su presencia bajo una cruel traición se alegro de verlo solo y abandonado de todos los suyos. Una humillación por la que el quiso pasar”. No aparto su rostro de las bofetadas, escupidas y golpes. No se defendió de las burlas, las calumnias y de una condena a muerte. Sometió su cuerpo a laceraciones, látigos, cargas y todo tipo de sufrimientos con resignación pero sobre todo con amor a nosotros.

Sintió sed y mas que física era espiritual, tenia sed de almas, tenia sed por ser amado, enfrento el abandono ante el silencio de Dios y el enemigo pensó que había triunfado sin esperar que su amor sería mas fuerte que la muerte y tendríamos un redentor por excelencia. Solo los hombros de nuestro dulcísimo Señor Jesucristo podían soportar el peso de la redención.

Gracias a El, el sufrimiento no sucede en vano; nos purifica para la vida eterna, por eso debía enfrentar todos los sufrimientos humanos hasta gritar “Dios mío Dios mío ¿por qué me has abandonado? (Mateo 27:46)” “Era toda la humanidad alejada de Dios que gritaba litúrgicamente por la boca del Redentor que los asumió a todos en si para conmover las entrañas del Padre”.

La mejor forma de responder a ese infinito amor es hacer su voluntad.

“Un ermitaño muy devoto a nuestro Señor le rogo que le dijera que es lo que podía hacer para amarlo perfectamente y nuestro Señor le reveló que no había manera más eficiente de llegar al perfecto amor hacia él que meditar constantemente su pasión. El que quiere avanzar de virtud en virtud, de gracia en gracia debe meditar continuamente sobre la pasión de Jesús. No hay practica mas rentable para la santificación del alma que la frecuente meditación de los sufrimientos de Jesucristo. San Agustín también dijo que una sola lagrima derramada en recuerdo de la pasión de nuestro Señor Jesucristo vale mas que una peregrinación en Jerusalén o un año de ayuno a pan y agua”.

Pidamos entonces que nos enseñe a contemplar y meditar adecuadamente su pasión para así tener un amor semejante al suyo que se humillo a si mismo asumiendo nuestra naturaleza humana para llevar a cabo nuestra salvación obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz pero ¡¡Cristo vive!! si en verdad lo creemos, vivamos como creyentes y hagamos valedero su sacrificio comulgando cada domingo su cuerpo y sangre. Nos amo tanto que instauro en la última cena la forma de quedarse en nosotros a pesar de nuestra indignidad.

Los datos históricos fueron tomados del video “Por qué meditar en La Pasión” Heraldos del Evangelio de 2024

Que osadía la mía escribir sobre La Pasión cuando apenas estoy entendiendo la vida lo cual se siente como volver a nacer. Es por tu amor de Hany Kauam ♫♪♩ (Dediquémosle a todo volumen)

MJ


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