A lo largo de nuestra existencia hemos escuchado un sin numero de veces que no debemos dar por hecho la vida y así es; un síntoma de ello es dejarse de preguntar.
Hablo de formular las interrogantes más simples hasta las más complejas, desde las más absurdas hasta las más lógicas. Seguro tienen una respuesta profunda y extraordinaria que ahora no estamos viendo.
Mañana podemos morir y aún no sabemos por qué el sol se mantiene arriba. ¿Gravedad o divina misericordia y que más?
Cuando nos dejamos de preguntar, la vida deja de darnos respuestas y la única razón por la que el cielo está en silencio es porque no lo buscamos con verdadera intención, no estamos dispuestos a ser como nos pide que seamos y a sufrir el precio más bajo para descubrirlo en todos los sentidos y seguirlo a pesar de la persecución, la difamación y el prejuicio del enemigo pero Jesús a pesar de su santidad llego incluso a la crucifixión el precio más alto del amor. La medida sin medida del amor ♫♪♩ (Hakuna Group)
Es crudo “decir” pero necesario aclarar que el enemigo no es nuestro prójimo sino los demonios de nuestro prójimo. La lejanía de Dios los hace manipular, chismear, difamar y generar tropiezos en nuestra vida y demás sin el menor escrúpulo de modo que no hay que perder el tiempo preguntándonos por que lo hacen sino aprender a verlos con compasión. Cuando conoces el amor divino no mendigas la aprobación humana.
Pensamos que el buen comportamiento tiene como recompensa enriquecernos la vida y llenarnos de felicidad en un sentido material pero el verdadero tesoro es reconocer el amor divino y vivir en él. Es curioso pero cuando uno busca a Dios se lleva la sorpresa de que Dios lo estaba buscando a uno. No nos necesita pero nos recibe. Increíble, conmovedor y cierto.
Hablo entonces de cuestionarlo todo; solo así tendremos la oportunidad de replantearnos la vida porque resulta que la vida no es todo lo que se ve y tú tampoco.
MJ
