Los países se ven en la necesidad de generar nuevos y mayores ingresos para sostener su crecimiento y financiar su desarrollo, mediante políticas económicas en comercio exterior que fortalezcan su producción y otorguen ventajas competitivas.
Expectativa: Tratos en los que ambas partes ganan. Las negociaciones son encaminadas al desarrollo y promueven la inversión extranjera que se considera como una de las principales fuentes para innovar la estructura primario exportadora de países en vías de desarrollo además de fomentar la creación de empleo y el reconocimiento de la producción nacional ante el mundo.
Realidad: Las negociaciones otorgan minúsculos beneficios al precio de aplazar indefinidamente el desarrollo. Generan dependencia y desigualdad comercial.
Los bienes que mayormente se intercambian son agrícolas vs tecnología. No necesitamos profundizar en el tema para entender la desigualdad a la que se hace referencia. Diferente al intercambio de conocimiento.
Es imposible escribir este artículo sin mencionar el país con mayor dominio y experiencia en tratados condicionales inclinados hacia sus intereses que imponen la adopción de políticas muy convenientes para si. Estados Unidos.
El miedo a no pertenecer a un gran mercado y perder un lugar político en el mundo, son algunos de los factores que los ministros de comercio exterior consideran para firmar los injustos acuerdos. Esto solo pasa cuando se pierde objetividad.
Otro impacto es que dichas negociaciones no incluyen garantías para la naturaleza. La alta demanda tiene consecuencias desalentadoras para el bienestar humano.
¿A que costo se maximiza la producción y el desarrollo?
No podemos detenernos pero si implementar medidas respetuosas a través de certificaciones y un compromiso REAL con el medio ambiente.
MJ
